
La penicilina
La lucha contra uno de los males, que acababan con la mayor parte de la población, las enfermedades infecciosas, esta llena de tenacidad, conocimiento científico y como no de serendipia (lo que vulgarmente se conoce como suerte o 'potra', es decir descubrimientos casuales)
En 1910 Paul Ehrlich fue el primer científico que de una manera casi intuitiva empezó a utilizar productos derivados del arsénico para combatir la sífilis usó más de 600, concretamente el que hizo el número 606 denominado Salvarsan (arsénico que salva) resultó ser extremadamente útil contra el treponema pallidum, espiroqueta responsable de la sífilis, de hecho mejoró a más de 10000 sifilíticos, estas sustancias química que a modo de munición de artillera actuaban contra los microorganismos, sin ser tóxicas para el propio enfermo, Ehrlich las denominó balas mágicas antecedente de la quimioterapia.
La primera sulfamida se descubrió de forma casual (serendipia) por Gerhard Domagk. Estudiando la acción anti infecciosa de unas sustancias utilizadas como colorantes, rojo prontosil, observó que tanto los ratones infectados por estreptococos, estafililococos y neumococos, como según alguno de los historiadores de la medicina, (no hay unanimidad entre ellos) administrándolo a su propia hija enferma grave de una infección (escarlatina), curaban de sus procesos.
La curiosidad fue que el prontosil no era activo en los tubos de ensayo y solo funcionaba cuando se inyectaba a un ser vivo. La razón es que su molécula se parte en dos y cada parte da lugar a una sulfamida.
Por estos hechos se le concedió el premio Nóbel en Medicina a Domagk 1939, premio al que la gestapo al estar prisionero le hizo renunciar. Posteriormente en 1947 tuvo la ocasión de recibirlo en Estocolmo.
Si serendipia hubo en el hallazgo de los quimioterapicos, tanto o más, y desde luego más conocida fue la que se produjo en el descubrimiento del primer antibiótico, la penicilina.
La utilización no ya de sustancias química inanimadas sino de microorganismos en la lucha contra las infecciones (antibióticos) es antigua. No debe pasarse por alto que civilizaciones milenarias como los egipcios usaban el pan con moho para limpiar las heridas. Pero sin duda fue un hecho serendipico ocurrido a Fleming lo que dio lugar a una de las revoluciones más importantes de la terapéutica al encontrar casualmente que en las placas de cultivo que se habían contaminado casualmente por un hongo penicillium notatum, no habían crecido los microorganismos, pensó acertadamente que este hongo inhibió su crecimiento.
Este acontecimiento se produjo en el laboratorio de microbiología de Alexander Fleming en el hospital Saint Mary’s de Londres. Sin embargo hubo que esperar hasta 1940 a que otros dos investigadores Howard Florey y Ernst Chain usaran de nuevo la penicilina en infecciones con ratones.
Florey se tuvo que ir a los EE UU para producir de forma industrial la penicilina. La era de los antibióticos había llegado.
1945 se les concedió a Fleming, Florey y Chain el Nóbel de Medicina.
PD. Uno de los homenajes más sentidos por Fleming es la estatua que a la entrada de la Plaza Monumental de la Ventas, le hicieron los toreros.
La insulina
Otro hecho de relevancia, es el descubrimiento de la insulina, hormona producida en el páncreas por los islotes de Langerhams, de ahí el nombre de insulina.
El descubrimiento fue realizado por un joven cirujano canadiense Frederich Banting, ayudado por un estudiante de medicina de 40 años, Charles Best en el departamento de fisiología de la Universidad de Toronto que dirigía el profesor Mc Leod. Banting y Best en 1922 utilizaron por primera vez la insulina en un joven de 14 años llamado Leornard Thompson. Logrando unas reducciones en sangre y orina del azúcar. (glucemia y glucosuria).Ya que como todos sabemos la diabetes de produce por una secreción inadecuada de insulina lo que motiva una alteración de glucosa
Por este descubrimiento se les concedió el premio Nóbel pero no a Banting y Best sino a Banting y Mc Leod. La labor del estudiante Best como la del quimico Collip, que aisló la insulina, no fue premiada. Unos cardan la lana y otros tienen la fama. También es verdad que Banting dio la mitad de la dotación a Best y Mc Leod hizo lo mismo con Collip.
La llegada de la psicofarmacología
La introducción de los medicamentos como tratamiento principal en psiquiatría no fue recibida con entusiasmo en los años 50 del siglo pasado, pocos psiquiatras creían en las bases biológicas de la enfermedad mental, estaban influidos por doctrinas psicológicas y sociales.
Un cirujano francés Henry Laborit en 1950, investigando el síndrome general de adaptación y la mejor utilización de anestésicos, concretamente buscando cócteles farmacológicos que facilitaran la hibernación. Utilizó la clorpromacina y observó los efectos que ofrecía sobre aspectos psíquicos de los pacientes. En 1952 Delay y Deniker utilizaron en la clínica esta sustancia para tratar la esquizofrenia. A partir de este momento,el tratamiento y la calidad de vida de los enfermos mentales mejoró notablemente. Haciendo posible incluso la sociabilización de los enfermos.
De forma casual se observó el efecto antidepresivo de un fármaco, fue en el transcurso del tratamiento de la tuberculosis enfermedad muy común es esos años al utilizar la Iproniazida. Aquellos pacientes que la tomaban elevaban su tono vital su actividad y sus ganas de vivir, con estas experiencias se introdujo en la clínica como un antidepresivo.
También en la década de los 50 llegaron los primeros tranquilizantes, concretamente en 1957 el clordiacepóxido, y posteriormente el diacepan o valium, iniciando la era de las benzodiacepinas que vinieron a sustituir a los barbitúricos como tranquilizantes. Hoy en día estos tranquilizantes están siendo excesivamente utilizados por una sociedad que se ha hecho demasiado dependiente de los mismos.
Enovid. El primer anticonceptivo oral
Enovid fue el primer medicamento que se utilizo no para tratar o prevenir una enfermedad, sino para mejorar las condiciones de vida, en este caso para controlar la reproducción humana. Fue utilizado como anticonceptivo oral (la píldora) por Gregory Pincus en 1960.
La idea de la anticoncepción hormonal nació al comprobarse que durante el embarazo no hay ovulación, debido a los altos niveles de estrógenos y progestagenos que la inhiben. En 1955-1956 Pincus ensayó la contracepción en mujeres en Puerto Rico con resultado satisfactorio. Desde entonces el uso de la píldora ya sea combinado estrógenos+progestagenos o solo progestagenos, forma parte de la vida de millones de mujeres y es usado como método de planificación familiar por. muchas parejas.
Enovid, la primera píldora estaba compuesta por: 10mgr. noretinodrol y 0.15mgr. de mestranol.
La tragedia de la Talidomida
Merece la pena recordar la historia de este medicamento, y como cambio el estudio de los efectos teratógenos de los fármacos, para que nunca vuelva a ocurrir.
A finales de los años 50 y principio de los 60 nacieron multitud de niños que no tenía extremidades o con ellas atrofiadas (focomelia) en una proporción extraordinariamente superior a la que se podía considerar normal, más de 4000 en Alemania por ejemplo. En 1961 un ginecólogo australiano William McBride observó que los hijos de madres que habían tomado durante el embarazo talidomida, un fármaco en aquel tiempo muy común utilizado como hipnótico y para evitar los vómitos en el embarazo, nacían con las malformaciones antes descritas, (focomelia).
El fenómeno supuso una conmoción internacional, pero logró que al menos a partir de este hecho, se incluyeran protocolos de estudios sobre posibles efectos teratógenos (malformaciones congénitas) en los fármacos que habrían de estudiarse en el futuro.
Cando se investiga un nuevo medicamento se debe administrar a hembras preñadas de tres especies animales diferentes, al menos una no roedor. Hay que resaltar que la talidomida no es teratógena en muchas especies animales, de ahí que aún, a pesar de los estudios, no se aconseje la utilización de medicamentos durante los primeros meses del embarazo.
PD. La talidomida ha sido autorizada por la FDA en los años 1998 para el tratamiento de la lepra y el acné.
El opio
La historia del opio es tan antigua como la del hombre, sus efectos eran conocidos por los sumerios 4000 a.c. Los griegos ya lo utilizaban (opio es una palabra griega que significaba jugo). La medicina árabe lo usó para tratar la disentería. El opio se obtiene del jugo de una amapola, papaver somniferum.
En 1806 Sertüner en Alemania, aisló un alcaloide del opio al que en honor de Morfeo, dios de sueño, denominó morfina. Analgésico potente que se popularizó gracias al descubrimiento de la aguja hipodérmica y la jeringuilla.
Pero al igual que el opio y sus derivados (morfina, codeína, papaverina, opiáceos y opioides sintéticos) han aportado grandes logros, también la adicción que generan algunos compuestos como la propia morfina y la heroína, han sido verdaderas catástrofes para el hombre.
Podemos concluir este breve resumen con el comentario que en 1890 hizo Sydeham “entre los remedios mas valiosos que quiso Dios todopoderoso dar a los hombres para aliviar sus sufrimientos ninguno es tan universal ni tan eficaz como el opio a lo que habría que añadir que posiblemente tampoco ningún remedio ha sido tan nocivo por la drogodependencia generada por algunos de sus derivados como la heroína.
De la corteza de los árboles también se obtienen medicamentos
En el siglo XVII aparece posiblemente el primer fármaco que de forma empírica es capaz de curar por completo una enfermedad muy frecuente y extendida como la malaria.
Los secretos del árbol de la quina y la capacidad de su corteza para quitar la fiebre fueron desvelados, tras mucho esfuerzo por los indígenas del Perú a los Jesuitas que a su vez difundieron sus propiedades y las trajeron a Europa.
Es posible que estos indios utilizaban la corteza de quina cuando tenían fiebre, no la usaran contra el paludismo puesto que todavía hoy se discute si existía o no esta enfermedad antes de la llegada de los españoles a América, en cualquier casos, los llamado polvos de los jesuitas o polvos de la condensa, (se cuenta que el primer tratamiento se realizó administrando los polvos de la corteza de quina a la condesa de Chichón, segunda esposa del Conde de Chichón que a la sazón padecía una malaria). fueron definitivos en el tratamiento del paludismo o malaria.
El árbol de la quina solo crece en América del Sur (Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia) a este árbol en honor a la Condesa de Chichón le denominó Linneo cincona.
La quina es la que da el sabor amargo a la tónica muy usada por los ingleses durante la segunda guerra mundial, con el fin de prevenir el paludismo en las selvas tropicales.
También de la corteza de un árbol el sauce blanco (salix alba) se obtuvo el ácido salicílico, analgésico y antireumático, un derivado de este compuesto el ácido acetil salicílico (aspirina) fue sintetizado por Heinrich Dreser en 1899 dando lugar sin duda alguna al medicamento más conocido y difundido al mundo
Vacuna de la viruela
Cómo se desarrollo la primera vacuna por Edward Jenner en 1796, y cómo la difundieron un grupo de españoles encabezados por Francisco Javier Balmis en un viaje histórico, (1803-1806) precisamente se está celebrando su segundo centenario, son hechos que merecen la pena ser conocidos en detalle.
Los antecedentes de la inmunización contra la viruela, se encuentran en la Medicina tradicional china, que utilizaba la práctica preventiva de la variolización, inoculando una forma atenuada de la enfermedad. El conocimiento de esta práctica en el mundo occidental se debe a la extensión que de su uso hizo el imperio otomano.Se conocen datos fechados en el siglo XVII de su práctica por los turcos e incluso en el siglo XVIII se escribieron por parte de dos médicos griegos dos tratados sobre el tema uno de ellos publicado por Simoni en Estambul en 1713
En los años posteriores la esposa del embajador ingles la introdujo en el Reino Unido, probándola primero en presos y luego en sus hijos y en la princesa de Gales.
Uno de los cirujanos que décadas después practicaban la variolización, realizó una observación empírica que cambiaría el devenir de la enfermedad siendo fundamental par la propia Historia de la Medicina. Este cirujano rural fue Edward Jenner (1749-1823) quien observó que la variolización no prendía en las personas que habían padecido el Viruela vacuna o 'cow-pox', afección pustulosa de las ubres de las vacas. Conociendo la benignidad de esta enfermedad pensó sustituir la variolización, por la inoculación de material de una pústula de vacuna al ser humano con el fin de que este sufriera una breve y leve enfermedad similar a la viruela humana, curando sin complicaciones y dejando inmunidad prolongada contra la viruela.
En su histórico experimento realizado el 14 de mayo de 1796, con ayuda de su sobrino Henry Jenner, inoculó el exudado proveniente de una pústula de la mano de una ordeñadora de vacas Sara Nelmes, a un niño de ocho años llamado James Phipps, quien desarrollo un leve cuadro entre el 7º ya el 9º día.
El 1 de julio Jenner inoculó al niño con virus de la viruela humana, demostrando que la enfermedad no se producía por estar el mismo inmunizado mediante el trabajo previo.
El trabajo en el que expuso sus experiencias fue rechazado por el Royal Scoiety, pero no cejo en su empeño y con su dinero publicó los resultados (1798). Como todas las innovaciones geniales este acontecimiento histórico no está exento de dificultades, la vacuna se acogió fríamente por la comunidad científica y en el Reino Unido no se comenzó su aplicación hasta 1801.
De esta experiencia deriva el término vacunación, usado en 1800 por primera vez por Richard Dunning. Desde este momento la variolización es sustituida por la vacunación, utilizando el procedimiento denominado brazo – brazo el cual tenía inconvenientes como la transmisión de la sífilis.
En la historia de la vacunación hay un episodio que queremos señalar por su importancia y por estar realizado por un grupo de españoles dirigidos por Francisco Javier Balmis (1753-1819), en el proyecto que se denominó 'Real Expedición Marítima de la vacuna' que dío la vuelta al mundo entre 1803-1806, en ella participaron además de Balmis, cuatro cirujanos, dos practicantes, cuatro enfermeros y veintidós niños procedentes de la Inclusa de la Coruña. Cada semana se inoculaba la vacuna a dos niños que a la semana siguiente la pasaban a otros dos, por este procedimiento brazo-brazo, Balmis llevo la vacuna al Caribe, México, América Central, Filipinas y a casi todas las colonias española de ultramar.
No sólo transportó a través de los océanos la vacuna y los instrumentos necesarios para inocularla, sino que aportó 2000 libros traducidos en los que explicaba la técnica; siendo por tanto pionera en la metodología de la educación sanitaria.
En 1864 se dejo de utilizar la técnica brazo-brazo y se generalizó la vacuna animal que mantenida el virus en pases ternera-ternera realizando la vacunación humana directamente de la linfa recogida de las lesiones producidas en animal.
Las aminas de la vida: las vitaminas
Las denominadas incorrectamente vitaminas son sustancias necesarias para la vida ( hoy se sabe que todas no son aminas) y que el organismo no posee y que por tanto han de entrar en él por los alimentos. Llegar a este concepto, no fue fácil, durante mucho tiempo se barajaron otras causas etiológicas. Fundamentalmente se pensaba que eran las bacterias las responsables de estas enfermedades que hoy sabemos son carenciales.
Fue un médico militar holandés Christiaan Eijkman quien puso los cimientos de lo que vendrían a ser las futuras vitaminas, al ser enviado en el 1883 a las Islas Holandesas (Java) para investigar la polimeuritis denominada beri-beri. Todos los autores pensaban que era un microbio el responsable. Aunque un médico japonés Kanehir-Takaki publicó The Lancet en 1887 que era debido a la alimentación. La ciencia occidental menospreció e infravaloró este estudio japonés. Fue Eijkman que tras el cambio de un cocinero en el campamento militar donde trabajaba observó en las aves de corral la enfermedad del beri-beri e investigó la razón , llegó a la conclusión que este fenómeno se produjo por el cambio de alimentación en las gallinas. El cocinero decidió quitarles el arroz especial integral con cáscara que comían y echarles las sobras del arroz hervido de los militares. El siguiente paso fue administrar arroz con cáscaras a las gallinas y observar que desaparecía la enfermedad. Luego algo había en la cáscara del arroz que evitaba el beri-beri. Eijkman recibiría el premio Nobel de Medicina en 1988 por estos trabajos.
Pero fue el polaco Casimir Funk en 1910 quien aisló una amina de la cáscara del arroz la denominó tiamina y por obtenerla de la fracción B , le puso el nombre de vitamina B1.
Otras enfermedades siguieron caminos parecidos y así se describió que la carencia de Vitamina A producía xeroftalmia, así una tras una hasta llegar al hallazgo todas las vitaminas esenciales.
Merece la pena retroceder atrás en la historia para ver el primer ensayo clínico que se llevó acabo.
Fue la experiencia que realizó James Lind en 1946, este médico escocés de la armada británica tomó 12 enfermos de escorbuto (déficit de vitamina C) los dividió en grupo de 2 cada uno y les modificó la alimentación. Los dos enfermos que habían recibido dos naranjas y un limón se curaron tras 14 días . En un extenso tratado sobre el escorbuto en 1753 describió estas experiencias. El biólogo Húngaro Albert Szant-Györgyi sintetizó la vitamina C. recibiendo por ello el premio Nóbel de medicina en 1937.
Christiaan Eijkman fue el primero en comprobar que la carencia de componentes esenciales producía enfermedades. Casimir Funk terminó esta obra estableciendo el concepto de vitamina, las vitaminas por tanto contribuyeron al tratamiento de enfermedades dando lugar a una industria farmacéutica de grandes proporciones.
Hoy se abusa de las vitaminas pensando que pueden hacer más de lo que hacen.











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