
El pH, abreviatura de potencial de hidrógeno, es un valor que mide la concentración de hidrogeniones o iones hidrógeno (H+), y representa la acidez o alcalinidad de una solución, en la que un valor de 7 es neutro, por debajo de 7 es ácido y por encima de 7 es alcalino.
En condiciones normales, el pH vaginal es ácido, entre 3,8 – 4,2.
Esta acidez crea un entorno hostil para el desarrollo de bacterias (Escherichias provenientes del ano, Gardnerellas, Estreptococos, Estafilococos), de hongos (Candida), de parásitos (Trichomonas) y de virus (HIV, HPV).
El pH vaginal puede aumentar y alcalinizarse en diversas circunstancias, muchas de ellas muy naturales y habituales, como las relaciones sexuales, la ovulación y la menstruación, otros factores como el uso de anticonceptivos orales, anticonceptivos de barrera, tampones, o por condiciones de salud que afectan indirectamente, como diabetes, antibioticoterapia e inmunodepresión.
Este desbalance de la acidez favorece el desarrollo microbiano anormal, produciéndose la infección de la vagina, con la consecuente producción de desechos metabólicos (flujo) y causando molestias como inflamación, irritación, prurito, olor desagradable, dolor, flujo excesivo, etc.
El pH del semen es 7,2 y durante la relación sexual modifica el pH vaginal llevándolo a alrededor de 5.
También en los días previos a la menstruación y durante ésta, el pH vaginal aumenta debido a la variación de los niveles de progesterona, lo que también ocurre durante la ovulación.
El flujo vaginal tiene distintas características según el patógeno que lo provoca, por lo que es de gran utilidad conocer las diferencias y determinar la etiología de la afección, para tratarla adecuadamente.
Flujo Normal:
pH: 3,8 – 4,2; claro, blanquecino, homogéneo, olor suave “sui géneris”
Flujo provocado por Candida (hongos):
pH: 5,5 – 6,8; aspecto de leche cortada, con gránulos, sin olor desagradable, provoca prurito, dispareunia (dolor durante el coito), inflamación, la Candida se adhiere a las paredes como ventosas y erosiona el epitelio vaginal.
Flujo provocado por Trichomonas (parásitos):
pH: 5 – 6; flujo espumoso, amarillento sucio, olor a huevo podrido, decolora la ropa interior de algodón, hay prurito, mucho dolor y dispareunia, la sangre menstrual tiene olor penetrante.
Flujo provocado por Gardnerella (bacterias):
pH: 5,8 – 8,5; abundante, homogéneo, verdoso, olor fuerte a pescado, también decolora la ropa interior de algodón y la sangre menstrual tiene olor penetrante, pero no hay prurito, no produce inflamación, ni dolor ni dispareunia.
Higiene de la vulva
Una correcta higiene es la que mantiene el pH adecuado de la vulva (aproximadamente 4) y de la piel (aproximadamente 5), para evitar el desarrollo de patógenos.
Es por esta razón que es muy importante la adecuada higiene de la vulva posterior al coito, para impedir la alcalinización por el semen, espermicidas de profilácticos, lubricantes, u otros compuestos químicos usados durante el acto sexual, y también durante la menstruación, con cada cambio de apósito o tampón.
Las duchas vaginales no están aconsejadas.
Sólo debe higienizarse la vulva, secar cuidadosamente y evitar el uso de prendas sintéticas, perfumes, desodorantes, limitar el uso de tampones, y en caso de necesitar usarlos, que no sea por períodos de más de 4 horas.
El uso de cualquier jabón para la higiene íntima no está recomendado, pero si se va a usar uno, que sea del pH adecuado y que no tenga desodorante, ni colorante, ni perfume. jabón blanco de lavar: pH=8
(la tira reactiva viró al verde)
jabón de tocador con “1/4 de crema humectante”: pH=5
(la tira reactiva viró al naranja claro)
jabón de tocador común: pH=9
(la tira reactiva viró al verde más oscuro)
jabón líquido para la higiene íntima: pH=4
Los jabones más alcalinos pueden afectar el pH 4 ácido de vulva y vagina y también alterar el manto ácido de pH 5 que tiene normalmente la piel y que es la principal barrera de defensa de nuestro cuerpo.
Si el pH vaginal se alteró por el desarrollo de patógenos, es recomendable lavar la vulva con una solución de 2 ó 3 cucharadas de vinagre blanco en 1 litro de agua para ayudar a recomponer el pH ácido.
Una simple medición del pH de jabones de uso común, utilizando tiras reactivas de papel, arrojó los siguientes resultados

Las secreciones vaginales normales se caracterizan por ser: inodoras, claras, viscosas, pH ácido menor que 4,5, no contienen neutrófilos y no fluyen durante el exámen con espéculo. La flora vaginal está constituida por lactobacillus spp . La mucosa vaginal de la niña, a diferencia de la mujer adulta, es delgada con ausencia de glucógeno y lactobacilos acidófilos de Doderlein, pH neutro (7 a 8), medio que favorece el cultivo de microorganismos. Anatómicamente la cercanía del ano a la uretra y vagina favorece la contaminación fecal y urinaria. En las niñas puede existir una secreción vaginal fisiológica en el momento del nacimiento y premenarquia, y en la mujer durante algunas etapas del ciclo menstrual, relacionado con el coito, durante el embarazo y la lactancia.
Las mujeres generalmente se quejan de secreción vaginal sólo cuando se modifican sus características en cuanto a cantidad, color y olor o cuando sienten prurito o molestias. El síntoma de secreción vaginal se presenta en las mujeres cuando tienen vaginitis ( infección en la vagina) , Cervicitis (infección del cuello del útero) o ambas. Cabe diferenciar estas dos afecciones porque la Cervicitis provoca complicaciones graves.
Las tres infecciones más frecuentes asociadas al síndrome del Flujo Vaginal son: Trichomoniasis, Vaginosis Bacteriana y la Candidiasis y con menor frecuencia la infección por N. Gonorrhoeae y C. Trachomatis.
Diferencias entre la Vaginitis y Cervicitis
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VAGINITIS |
CERVICITIS |
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Es causada por Trichomoniasis , Candidiasis y Vaginosis Bacteriana |
Causada por Gonorrea y Clamidia |
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Es la causa más común de flujo vaginal. |
Es una causa menos frecuente de flujo vaginal |
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Fácil de diagnosticar |
Difícil de diagnosticar |
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Las complicaciones son infrecuentes. |
Tiene complicaciones graves. |
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La Trichomoniasis exige tratamiento de las parejas sexuales . En la Candidiasis , solamente se sugiere en casos de recurrencia o presencia de balanitis o dermatitis del pene. * |
Siempre deben tratarse las parejas sexuales. |
Cuando no se disponga de resultados de laboratorio para definir conducta ,se recomienda asumir que la Trichomoniasis está presente y tratar a las parejas sexuales.
VAGINITIS CERVICITIS
Es causada por Trichomoniasis , Candidiasis y Vaginosis Bacteriana Causada por Gonorrea y Clamidia
Es la causa más común de flujo vaginal. Es una causa menos frecuente de flujo vaginal
Fácil de diagnosticar Difícil de diagnosticar
Las complicaciones son infrecuentes. Tiene complicaciones graves.
La Trichomoniasis exige tratamiento de las parejas sexuales . En la Candidiasis , solamente se sugiere en casos de recurrencia o presencia de balanitis o dermatitis del pene. * Siempre deben tratarse las parejas sexuales.
· Cuando no se disponga de resultados de laboratorio para definir conducta ,se recomienda asumir que la Trichomoniasis está presente y tratar a las parejas sexuales.
Además del exámen ginecológico se deberá investigar lo siguiente:
Tiene dolor abdominal bajo?
Tiene algún síntoma de ITS su compañero sexual?
Las condiciones de la paciente coinciden con alguno de los factores de riesgo de la Cervicitis?.
Respuestas afirmativas de cualquiera de estas preguntas son elementos que refuerzan la sospecha de Cervicitis pero siempre se hará exámen ginecológico con espéculo , independientemente de la investigación de riesgo.
Se señalan cuatro factores de riesgo que pueden estar asociados a la Cervicitis y a cada uno de ellos se le otorga una puntuación :
La pareja sexual tiene secreción uretral La paciente es menor de 21 años de edad La paciente ha tenido relaciones sexuales con más de una persona en los tres meses anteriores La paciente ha tenido relaciones sexuales con una pareja nueva en los tres meses precedentes
Si el puntaje obtenido en la valoración de riesgo es mayor o igual a 2 ,es considerado positivo y la paciente debe ser tratada por vaginitis y cervicitis independientemente del resultado del exámen ginecológico.
Si el puntaje obtenido en la valoración de riesgo es menor de 2 pero el exámen ginecológico es positivo, la paciente debe ser tratada por vaginitis y cervicitis.
Si el puntaje obtenido en la valoración de riesgo es menor de 2 y el exámen ginecológico es negativo , la paciente debe ser tratada solamente por vaginitis.
En la práctica médica las infecciones vaginales representan un problema de salud frecuente ya que el 95 % de las pacientes consultan por flujo vaginal. Las infecciones genitales en la infancia y premenarquia constituyen la causa ginecológica más frecuente en este grupo de edad. En los servicios de atención primaria de salud, estas afecciones en adolescentes, se encuentran entre las 3 primeras causas de consulta, teniendo una incidencia mucho mayor en aquellas jóvenes con vida sexual activa, aunque también se ha encontrado entre adolescentes vírgenes.
Situaciones que favorecen las infecciones vaginales
Deficiente higiene génito-anal
Nuevo o múltiples parejas sexuales
Baños en piscinas y tinas
Embarazo
Diabetes Mellitus
Parasitosis
Incontinencia urinaria o fecal
Estrés
Malformaciones congénitas
Uso frecuente de antibióticos
Hormonas
Preparaciones contraceptivas de uso oral o tópico
·Medicación vaginal
Deficiencia inmunológica
Vaginosis Bacteriana
El ecosistema vaginal es un complejo sistema de microorganismos interactuando con factores del huésped, que mantienen ese equilibrio. La microflora endógena consiste en una variedad de bacterias que incluyen aerobias, facultativas y bacterias anaerobias obligadas. Esos organismos existen en relaciones comensales, sinergistas y antagonistas. Por ello es importante conocer qué factores controlan el delicado equilibrio del ecosistema vaginal y cuáles factores endógenos y exógenos pueden romper ese sistema. En 1955 Gardner y Dukes describen un síndrome vaginal nuevo, inicialmente conocido como "vaginitis inespecífica", e identificaron un nuevo organismo, nombrado Haemophilus vaginalis el cual se pensó que era el agente causal. Este gérmen fue llamado por corto tiempo Corynebacterium vaginalis ahora es identificado como Gardnerella vaginalis.
La vaginosis bacteriana no está sólo asociada con la presencia de Gardnerella vaginalis, la etiología de esta afección se ha atribuido al denominado complejo GAMM dado por: Gardnerella vaginalis asociada con agentes anaerobios como son bacteroides; peptococos, peptoes-treptococos, enterobacterias, además del Micoplasma hominis, Ureaplasma urea-lyticum y el Mobiluncus curtissic. [Peláez Mendoza J. Adolescente y sexualidad. 1996.]
La proliferación de estos gérmenes producto de la perturbación del ecosistema microbiano de la vagina con desplazamiento de los lactobacilos, produce un desequilibrio con producción de poliaminas por las bacterias anaerobias, así como ácidos orgánicos que son citotóxicos y producen exfoliación de las células vaginales que originan la secreción característica de esta entidad y el típico olor a pescado al volatizarse las aminas ante un pH alto, como ocurre con la presencia del semen o al agregársele a las secreciones una solución de hidróxido de potasio al 10 %. La importancia de la transmisión sexual en esta entidad es un tema muy controvertido, como controvertido es su modo de transmisión en general.
Mientras algunos autores afirman que dicha afección es transmitida exclusivamente a través de las relaciones sexuales, en contraposición a esto aparecen estudios donde concluyen que la vaginosis bacteriana no debe considerarse como enfermedad de transmisión sexual exclusivamente, ya que se ha reportado en pacientes vírgenes. El grupo social que experimenta mayor riesgo de padecer enfermedades de transmisión sexual son los adolescentes, los cuales tienden a basar su nivel de madurez en la participación sexual, reafirmando su virilidad o su feminidad en la práctica sexual con diferentes parejas, convirtiéndose en promiscuos y se hacen presas fáciles de este tipo de enfermedad. La extensión de las relaciones sexuales a edades muy precoces de la vida, los cambios de conducta sexual, el poco uso de preservativos y las actitudes permisivas, facilitan el aumento de estas enfermedades.
El alto nivel educativo que han alcanzado los jóvenes en nuestro país, ha destruido mitos y tabúes que veían al sexo como algo pecaminoso; además, la participación conjunta de hembras y varones en actividades sociales y escolares ha facilitado el acercamiento de los jóvenes o adolescentes en una etapa de fuertes impulsos sexuales, factores todos que llevan a un incremento de las enfermedades de transmisión sexual en general. Contraer esta enfermedad coloca a la mujer ante un gran riesgo de padecer enfermedad inflamatoria pélvica, y por consiguiente infertilidad, dos entidades importantísimas en la Ginecología. Desde el punto de vista obstétrico, la vaginosis bacteriana se relaciona con aborto espontáneo, parto pretérmino, rotura prematura de las membranas ovulares y endometritis del posparto












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