Tabla de alimentos en cada edad de la vida

Enviado por Maria LLácer el 31/01/2008 a las 9:24
matters_nutrition_olderadultsSP6.jpg

A CADA EDAD, SUS ALIMENTOS

Enviado por el 31/01/2008 a las 9:28
Maria LLácer


  Es evidente que no se come igual cuando se tienen dos años que cuando acaban de cumplirse los cuarenta. Cada etapa de la vida requiere unos nutrientes específicos que no deben faltar en la dieta correspondiente.

 

COMER EN LA EDAD TARDÍA

La vejez se prolonga cada vez más en los países ricos gracias a los beneficios de una sanidad muy desarrollada y de una buena alimentación.
En las recomendaciones dietéticas para las personas mayores el primer factor diferencial es su estado de salud: no son lo mismo las necesidades de una persona mayor que las de una persona mayor que además esté enferma. En este último caso debe ser el médico que sigue el curso de su dolencia quien fije las pautas.

Una dieta equilibrada será aquella que trate de aportar toda la energía y nutrientes necesarios para evitar las llamadas enfermedades carenciales y que al mismo tiempo sea útil para la prevención de alguna o del mayor número posible de las patologías más corrientes. En general, y según avanza la edad, se debe ir reduciendo la ingesta calórica, de manera paulatina y moderada.

Consejos prácticos

Es recomendable evitar el sobrepeso y alimentarse de modo variado y equilibrado. Además, es preciso:

  • Hacer uso de las grasas animales de una forma limitada para evitar el exceso de grasas animales saturadas: grasas ocultas de la carne, por ejemplo.
  • Comer pescado azul dos veces por semana.
  • Tomar pan, arroz integral y cereales para proporcionar un mínimo de fibra necesaria para evitar el estreñimiento.
  • No abusar de la sal
  • Comer cada día verduras y frutas para obtener vitaminas y fibra.
  • Eliminar los tóxicos, el tabaco y el alcohol, excepto quizá un vaso de vino con la comida, y sobre todo no olvidar jamás el agua, indispensable para la vida.

Cumplir años no es, ni debe ser nunca, razón para privarnos de una de las mayores satisfacciones con que puede obsequiarnos la vida, especialmente en una etapa de la misma en la que, la necesidad va obligando a privarse de otras muchas. Al pasar los años las personas van disminuyendo su apetito y su ingesta nutricional se torna deficiente.

Pautas para conseguir una alimentación equilibrada

  • Tome comidas pequeñas con más frecuencia. Puede incluir suplementos nutricionales.
  • Tome gran cantidad de líquidos como agua y zumos
  • Coma más alimentos con fibra
  • Coma despacio
  • La textura de los alimentos debe ser fácil de masticar y de digerir
  • Aumente su consumo de hierro: pasas, ciruelas, legumbres, vegetales de hoja verde, cereales fortificados, pan integral y espárragos
  • Use menos azúcar, grasa y sodio
  • Aumente su consumo de calcio: leche sin grasa, quesos bajos en grasa y vegetales
  • Evite consumir alcohol o consúmalo con moderación
  • Trate de hacer ejercicio regularmente

Llevar una alimentación equilibrada ayuda a mantenerse saludable, evitar enfermedades infecciosas y prevenir la debilidad de los huesos. También aporta toda la energía necesaria para realizar las actividades diarias.

Las personas que llegan a una cierta edad se enfrentan a problemas físicos, psíquicos y sociales que suelen condicionar la capacidad para comer diariamente. En muchas ocasiones, estos problemas no se pueden resolver por completo, pero sí paliar permitiendo así una mejora en la calidad de vida.

La deshidratación es uno de los problemas más comunes entre los mayores. Por ello, se recomienda el consumo de 2 ó 3 litros de agua al día. La fibra es un elemento es muy importante en la dieta, y es recomendado para otras etapas de la vida sin ninguna limitación. Sin embargo, al llegar a mayor hay que ser cauto en las recomendaciones.

Es muy importante tomar la cantidad de fibra adecuada para evitar los problemas de estreñimiento, pero la cantidad aportada no debe constituir un impedimento añadido en la absorción de determinados elementos como las vitaminas y minerales.

Los nutricionistas  hace hincapié en la necesidad de tomar tres comidas al día como mínimo para evitar las bajadas de energía y propone siete menús que incluyen todos los nutrientes necesarios para los mayores:



PRIMER MENÚ

ALMUERZO
Ensalada de tomate
Pies de cerdo con garbanzos y verduras
Una yogur

CENA
Sopa de pasta con queso y clara de huevo
Una manzana


SEGUNDO MENÚ

ALMUERZO
Licuado de lechuga, tomate, zanahorias, manzana, limón y perejil
Albóndigas de pescado con guisantes
Queso fresco

CENA
Sopa de pasta
Tortilla de espinacas y legumbres
Macedonia de frutas


TERCER MENÚ

 ALMUERZO
Ensalada de tomate y queso
Guisado de conejo
Plátano

CENA
Tostadas con atún en aceite
Pera con dátiles, ciruelas y yogur


CUARTO MENÚ

ALMUERZO
Pimiento, berenjena y cebolla asados
Potaje de legumbres con bacalao
Manzana

CENA
Hervido de verdura y patata
Pescado hervido
Queso fresco con miel


QUINTO MENÚ

 ALMUERZO
Ensalada de tomate, lentejas y queso fresco
Hamburguesa
Un yogur con miel

CENA
Puré de verduras
Croquetas
Un kiwi


SEXTO MENÚ

ALMUERZO
Tortilla de alcachofas
Jamón curado o cocido
Macedonia de frutas

CENA
Ensalada de guisantes, atún y berberechos
Un yogur con uvas pasas

 


SÉPTIMO MENÚ

ALMUERZO
Licuado de vegetales y fruta
Cocido
Cuajada

CENA
Merluza con patata
Manzana cocida

 

 

ADOLESCENCIA: CONSOLIDACIÓN DE LOS BUENOS HÁBITOS

 

En la adolescencia se consolidan los hábitos adquiridos durante la infancia. Y los alimentarios han de ir en cabeza. Los niños han tenido que probar todo tipo de alimentos, acordes a la madurez de su aparato digestivo, evitando en lo posible la negativa a probar nuevos nutrientes y teniendo siempre bien presente que las aversiones alimentarias se adquieren, fundamentalmente, entre los 6 y los 12 años.

Actualmente, se están imponiendo nuevas formas de alimentación, que intentan desplazar a la cocina tradicional, con guisos y pucheros de lenta condimentación. La estructura y ritualización de las comidas parece perder sus orígenes.

Para prevenir los trastornos de la alimentación que inciden especialmente en la etapa adolescente, deben elogiarse los patrones correctos de conducta alimentaria, como pueden ser la práctica estricta de las tres comidas diarias y probar todo tipo de alimentos. Así como el hambre es un instinto, innato y orgánico, el apetito es adquirido y cultural. Disfrutar de una buena mesa, comiendo lenta y reposadamente, saboreando los condimentos es un signo de cultura.





Muy buena

Enviado por Intoku el 30/03/2008 a las 20:34


Muy buena información!!

 Yo trato de comer cada día mínimo 2 piezas de fruta, así como algo de verdura. Y una vez a la semana pescado.

 El fin de semana es algo distinto, aunque para desayunar siempre cereales integrales.

 

Saludos,

Intoku.



Muy bien Intoku

Enviado por el 30/03/2008 a las 20:37
Maria LLácer




yo como la misma fruta que tu pero ,como mas pescado y mucha verdura ahora

 carne solo como un dia o dos a la semana

con mucho cariño

Maria


Gracias

Enviado por Intoku el 30/03/2008 a las 23:19




Gracias por la respuesta, María.

 Es que el pescado está muy caro ;)

 Intoku.


Intoku

Enviado por el 31/03/2008 a las 9:05
Maria LLácer



 El congelado aqui en españa esta bastante mas barato , que el fresco la otra

 semana en el hospital comentaron unos médicos que es mucho mas saludable

 el pescadoq que la carne estaba segun decia ellos comprobado cientificamente

 que la carne roja no debian de comerla mas de una vez a la semana las per

sonas que habian superado un cancer

con mucho cariño desde España

Maria







Suscribirse a los comentarios de este artículo en RSS

Texto libre

Aquí puedes escribir lo que quieras