Enviado por Maria LLácer el 07/12/2007 a las 16:52
El Retiro es un parque situado en la zona céntrica de la ciudad, donde se alzaba un palacio mandado construir por Felipe IV y una zona para gozo de la familia real. En el enclave existen espacios agradables para el paseo, con un lago en cuyos límites se levanta un monumento a Alfonso XII, obra de José Grasés Riera. Cerca del estanque existen bellos palacios como el de Velázquez y el de Cristal, ambos de Ricardo Velázquez, levantados en el final del siglo XIX. Las obras de construcción de los jardines del Buen Retiro se iniciaron hacia 1630, paralelamente a la construcción del palacio. La dirección de las obras recae en el arquitecto italiano Giovanni Battista Crescenzi, que cuenta con la colaboración del español Alonso de Carbonel. De la realización de las fuentes y juegos de agua se encargó el especialista italiano Cosme Lotti. Sabemos que en 1633 ya se había construido un jardín con su estanque.
Pero el desarrollo fundamental de los jardines tiene lugar entre 1634 y 1640, cuando se adquieren para tal fin los solares situados en la zona septentrional
Se trata de un jardín que, desde sus orígenes, fue concebido como la yuxtaposición de diversas unidades en función de las necesidades de cada momento y sin responder nunca a un proyecto unitario previamente trazado. El recinto está rodeado en gran parte de su recorrido por una verja de hierro sobre un zócalo de piedra, que cuenta con varias puertas, entre las que destaca la puerta de «la Coronela», construida en 1690 para conmemorar la entrada en Madrid de Mariana de Neoburgo, segunda mujer de Carlos II. Esta puerta es la que flanquea el acceso al parterre construido en el siglo XVIII.
Lo mandó construir Felipe IV
Cerca del estanque existen bellos palacios como el de Velázquez y el de Cristal, ambos de Ricardo Velázquez, levantados en el final del siglo XIX. Las obras de construcción de los jardines del Buen Retiro se iniciaron hacia 1630, paralelamente a la construcción del palacio. La dirección de las obras recae en el arquitecto italiano Giovanni Battista Crescenzi, que cuenta con la colaboración del español Alonso de Carbonel. De la realización de las fuentes y juegos de agua se encargó el especialista italiano Cosme Lotti. Sabemos que en 1633 ya se había construido un jardín con su estanque.